Las prótesis dentales sustituyen dientes ausentes o muy dañados y restauran así la función masticatoria, la pronunciación y un aspecto natural. Qué opciones de prótesis son adecuadas para usted depende sobre todo de cuántos dientes faltan, de la estabilidad del hueso maxilar y de si prefiere una solución fija o removible. Esta visión general explica las opciones más importantes de forma comprensible, para que pueda acudir a una consulta bien preparado.
¿Qué tipos de prótesis dentales existen?
Las prótesis dentales se pueden dividir en tres grupos: fijas, removibles y combinadas. La prótesis fija permanece de forma permanente en la boca, la removible puede retirarse para la limpieza y la combinada une ambos principios.
Qué grupo encaja depende de la situación inicial: ¿se trata de un solo diente, un pequeño espacio o un maxilar casi sin dientes? A continuación repasamos las opciones una por una.
Prótesis fija: corona, puente e implante
La prótesis fija está unida de forma permanente a los dientes propios o al hueso maxilar y no se retira.
- Corona: Una corona cubre un solo diente muy dañado cuya raíz aún está intacta. Puede ser adecuada tras un empaste grande o un tratamiento de conductos.
- Puente: Un puente cierra un espacio apoyándose en los dos dientes vecinos. Para ello esos dientes deben tallarse. Los puentes suelen durar entre diez y quince años.
- Implante: Un implante dental es una raíz artificial de titanio biocompatible que se coloca en el hueso maxilar y soporta una corona, un puente o una prótesis. Sustituye un diente sin tallar los vecinos. En estudios a largo plazo, tras diez años unos 95 de cada 100 implantes siguen firmemente anclados en el hueso.
Más información en nuestra página sobre implantología.
Prótesis removible: prótesis parcial y total
La prótesis removible se utiliza sobre todo cuando faltan varios o todos los dientes y las soluciones fijas no son posibles o no se desean.
- Prótesis parcial: Sustituye varios dientes ausentes y se fija a los dientes restantes con ganchos o elementos de retención más finos.
- Prótesis total: Sustituye todos los dientes de un maxilar cuando ya no quedan dientes propios. Se apoya en el maxilar y se retira para la limpieza.
La prótesis removible suele ser más económica y también puede realizarse cuando el hueso maxilar ya se ha reabsorbido. Sin embargo, no alcanza la estabilidad de la prótesis fija, lo que algunos pacientes encuentran que requiere adaptación.
Prótesis combinada: ¿lo mejor de ambos mundos?
La prótesis combinada une elementos fijos y removibles. Un ejemplo es la prótesis telescópica: sobre dientes propios o implantes se colocan pequeñas coronas dobles sobre las que encaja la parte removible.
Esta solución ofrece un sujeción seguro y aun así permite una buena limpieza. Es especialmente interesante cuando solo quedan pocos dientes propios que deben conservarse.
¿Qué opción se adapta a mí?
Qué prótesis es adecuada para usted no puede decirse de forma general: depende de varios factores:
- Número de dientes ausentes: un solo diente, un espacio o un maxilar completo
- Estado del hueso maxilar: con poco hueso puede ser necesario un aumento óseo antes de que un implante sea posible
- Fija o removible: sensación personal y comodidad de uso deseada
- Salud general: ciertas enfermedades influyen en qué intervenciones tienen sentido
- Esfuerzo de cuidado: cuánto tiempo quiere dedicar a la limpieza diaria
Qué solución encaja mejor en cada caso se aclara en un examen y asesoramiento personal. Si se cumplen los requisitos – hueso maxilar suficiente y buena salud general –, un implante suele ser la solución más duradera porque respeta los dientes vecinos y carga el hueso de forma similar a una raíz natural. Si es la elección adecuada en su caso concreto sigue siendo una decisión personal, también entre durabilidad y costes.
La diagnóstica moderna ayuda a valorar la situación con precisión: un escaneo 3D digital sustituye los moldes clásicos y resulta más agradable con reflejo nauseoso sensible, y una radiografía muestra cuánto hueso maxilar hay disponible para un implante.
Como consulta familiar en Berlín-Rudow combinamos larga experiencia con métodos de tratamiento actuales y nos tomamos tiempo para hablar con calma de las distintas posibilidades.

